Conservar y pulir el estilo en cuarentena

Vestirse en la vida normal es tan importante como hacerlo en cuarentena, es un gesto de autocuidado y amor propio, que nos hace sentir bien y activas. Es cosa de no levantarse un día para notar la diferencia en nuestro estado de ánimo, todo cambia cuando nos preocupamos de vernos bien para nosotras mismas.

También se entiende que no existan las ganas de hacerlo, de querer ponerte un buzo y un polerón, yo también lo hago, pero siempre me vuelven las ganas de arreglarme y lo hago la mayoría del tiempo.

La cuarentena es un buen momento para aprovechar de:

1 Ordenar el closet

2 Sacar la ropa que ya no usas

3 Vender lo que está en excelente estado y regalar el resto

4 Armar tenidas, como si fueras tu propia asesora de modas

5 Atreverte con nuevos looks

Yo ya hice todas las anteriores y me sirvió mucho para acordarme de toda la ropa que tenía guardada. A mi ya se me habían olvidado blazers y abrigos que tenía. Guardé lo de verano y desempolvé todos mis chalequitos de invierno.

Ordené nuevamente a lo Marie Kondo, esto te permite poder ver los colores de las prendas e identificarlas sin tener que desordenar el closet.

Soy trapera pero no tanto, cuando veo los closets de otras personas quedo impresionada con la cantidad de ropa que guardan, yo no guardo nada, tengo lo justo y preciso. Y ahora más, porque decidí comprar menos ropa, pero mejor calidad.

Lo que pretendo es tener ropa por muchos años y que la única razón de deshacerme de eso, sea porque engordé y que la talla 36 de pantalones ya no me entre. A veces me da pena pensar que las cosas más valiosas que tengo, alguna vez ya no me van a caber.

Cuando hice mi venta la semana pasada y ordené mi closet, me di cuenta que tengo muchas posibilidades de combinar mi ropa y que la cuarentena era mi mejor momento para atreverme, ya que nadie me vería. A veces uno teme combinar texturas o colores pensando que nos vamos a ver ridículas, aunque debo reconocer, que me gusta un poco eso, las combinaciones “poco convencionales” y atrevidas.

Les propongo usar los días de encierro para experimentar en combinaciones que nunca harían si tuvieran que salir de la casa. 

Esta dinámica nos permitirá liberarnos de prejuicios y complejos, y en una de esas, tenemos un buen descubrimiento de estilo personal. Siempre he dicho, que si no eres capaz de definir tu estilo en pocas palabras es porque aún no lo has encontrado.

La cuarentena es un buen momento para vestirnos genuinamente, descubrir lo que nos queda bien, definir nuestro estilo y pulirlo en el tiempo.

Yo por ejemplo, hoy me puse un pantalón de cuero con chaleco con mangas con pinzas, en mi mente era mucho, pero una vez puesto, me encantó como quedó. También pretendo experimentar en un look con bototos y falda midi, o falda y polerón hoddie, aún no se cómo se va a ver, pero si no lo intento nunca voy a saber.

¿Cómo lo hago para armar mis tenidas?

El primer paso es la mente, imaginarte la tenida completa, incluso con accesorios en la mente. Cuando llego al closet esto puede variar drásticamente, porque viendo las prendas se me ocurren nuevas cosas y así empieza a variar la tenida.

Entre mis leyes máximas, esta no usar más de 3 colores. Me gusta mezclar texturas diferentes y tener prendas que se usan 1 vez a las mil; como chaquetas llamativas, enteritos o chalecos choros.

En invierno me gusta atreverme con colores, faldas y zapatos bonitos, para verme más formal. Hace años eliminé las parkas y las reemplacé por puffas y capas tipo raincoat. También uso mucho abrigo y aunque no es resistente al agua, si lo es al frío.

Otra cosa que siempre recomiendo es tener referentes, pueden ser marcas de moda o personas, a mi me encanta Anine Bing y Brittany Bathgate, a través de ellas y de las marcas que sigo en IG me voy enterando cuáles son los colores que se están usando, los cortes de los pantalones y las combinaciones de prendas. Nutrirse de eso, hace que ciertos patrones queden inconscientemente en tu mente a la hora de armar una tenida.

Por último, y no menos importante, es siempre ser fiel a la esencia de uno, ser uno misma, no ponerse las cosas que se pone el resto porque ellas se lo ponen, porque en ti va a lucir totalmente distinto y la idea es que descubras personalmente cuál es tu estilo, no copiarlo. Experimentando y atreviéndose se logra.

Cuidar la ropa, sacarle las motas y mantenerlas en buen estado, alargará la vida de tus prendas y te hará lucir mucho más pulcra.