Mi transición al vegetarianismo

Nunca he hablado de cómo ha sido este tiempo desde que decidí dejar de comer carne; todo tipo, ni pescados, ni mariscos, ni nada que se mueva. Para mi ha sido una decisión que ha traído tranquilidad a mi alma, mayor cariño y consciencia por los animales.

Tengo recuerdos de chica, cuando me obligaban a comer carne, uno sobre todo en el que me dejaron más de la cuenta en la mesa y hasta que no terminara no podía pararme. Lo que mi mamá no sabía es que me costaba digerirla y por más que la masticara no la podía tragar.

En reemplazo, me daban embutidos; nuggets, vienesas, hamburguesas, paté, longanizas, etc. Así pase gran parte de mi vida contaminándome con esas exquisitas comidas, hasta que de a poco fui entendiendo que nada de eso me hacía bien y empecé a evitarlo más por un tema de salud que de consciencia.

Nadie influyó en mi decisión, también reconozco que no tuve mucha información para iniciar mi transición. Varios factores influyeron, como los que ya les mencioné.

Luego empecé a hacerme más consciente de muchas cosas, no sólo de lo que comía, también de mi comportamiento, cómo trataba a la gente que me rodeaba, qué hacía por ellos, mis animales, los animales que veía en cualquier parte, el amor infinito que me hacen sentir, cómo cada vez era más intenso y no sólo por los perros. Las vacas, las gallinas, los chanchos, son niños para mi.  Indefensos, inocentes, cariñosos, apegadísimos al ser humano y al que no los quiere también.

Fue un cambio general en mi vida, de amistades, de entorno, de vicios. Algo que yo creo que todos vivimos alguna vez. Cuando nos empezamos a dar cuenta qué es lo que realmente vale en la vida y lo que no, se desecha.

Inicio de la transición

Hace 3 años, un 7 de mayo de 2016 comí mi última fajita con pollo y lechuga. Estaba en un evento que duraba todo el día, y aunque ya había decidido dejar la carne, no tenía más alternativas (ahora siempre las hay)  y me las comí sabiendo que sería la última vez que comería carne en mi vida.

La convicción y la fuerza de voluntad, son factores que deben ser drásticos, para mi lo de dejar los vicios de a poco no funciona. Así empecé a reemplazar la carne por legumbres, soya y tortillas de verduras.

No fue tan fácil, la carne es un vicio, sobre todo cuando te crían desde muy pequeño comiendo todos los días carne. Cuando la dejas, se siente algo así como angustia o abstinencia, ese sentimiento dura hasta 6 meses, de ahí como avión hacia adelante no la necesitarás más.

Qué comer

Con el tiempo te empiezas a dar cuenta que hay alternativas, aunque lamentablemente los vegetarianos siempre terminamos comiendo mucho carbohidrato, tallarines y arroz.

En Concepción, en particular, son muy pocas las alternativas vegetarianas, por lo que hace un tiempo decidí cocinar yo mi propia comida, todos los días.

Lo que más me gusta hacer, es tener tappers en el refri con diferentes ingredientes para combinar, por ejemplo, ahora tengo carne de soya salteada con morrón y ajo, choclo, arroz y zanahoria. Ese será mi almuerzo mañana, improviso un bowl con todo lo que tengo y lo que me tinca que va a tener buen sabor.

Siempre hago ensaladas con tallarines o arroz, como esas que venden, y cuando tengo más tiempo, me gusta hacer tortillas de acelga, zanahoria o coliflor, las que también las mezclo con ensaladas o carbohidratos.

Qué hacer cuando vas de invitada a otra casa

Ellos siempre se complican más que uno, te ven como la pobrecita que no va a comer o que va a quedar con hambre o como la tonta que no come carne.

Por lo menos mis papás eran así ¡Ay que eres tonta, como no vas a comer carne! o pensaban que algo estaba fallando en mi mente.

Pero los vegetarianos nos anteponemos a cualquier cosa y mis respuestas siempre son automáticas, porque todo el tiempo se repite exactamente lo mismo.

No te preocupes, ya tome once, siempre como antes para no pasar hambre. No me molesta ver gente comer carne, coman con toda confianza. En mi familia son todos carnívoros, estoy acostumbrada. No la dejé por animalista, la dejé porque no me gusta.

¿Yo me pregunto, cuándo va a ser el día que para el común de los mortales sea algo natural no comer carne?