DIARY PART.12: DESAFIO SUR

Cuando te acuestas en un campo de maíz y te sientes pequeña, así de pequeña me sentí cuando mi trabajo me exigió crecer de un día para otro.
Todos emprendemos con el sueño de tener “logros” en el camino; utilidades, reconocimiento, salir en la prensa, ser conocidos como empresa o persona, que aumenten tus ventas y luego crecer, abrir otro local, expandirte, tener más clientes o lo que me pasó a mi, llegar a otras regiones.
Cómo lo logras si no tienes un equipo, si no eres una empresa sólida, si aún no cumples el año de existencia, además no conoces a nadie en otras ciudades y con suerte te mueves en metro en la capital.
Surgen un sin fin de dudas, dudas de ti mismo y de tus capacidades, llega el tsunami de pensamientos sin sentido, uno no tiene nada que ver con el otro y hasta piensas en como vas a ir a hacer escala a Santiago para viajar en avión al Sur. Un cerebro maestro para complicarse el solo y por cosas que no merecen la pena.
Después, de todo este caos mental y de revolcarte en tu cama como feto buscando soluciones, viene la planificación. ¿Por donde diablos empiezas a ordenarte? Tomo mi libreta de apuntes y empiezo. Una seguidilla de silencios y espacios en blanco. Y ya cuando vas a perder las esperanzas, explosión creativa. Un clásico mío.
Aunque todo indicaba que no nos iban a designar este desafío, algo en mi optimista y miedoso ser humano, advertía que si existía una tremenda posibilidad y que seguramente la ganaríamos.
Así fue, claro, siempre mis presentimientos me persiguen hasta que me encuentran y está bien, yo no he querido agrandarme, yo sólo tengo una leve adicción por tomar riesgos y bueno aquí estamos. Entre que se logra y no.
El 22 de diciembre, viajé por primera vez y sola porque en mi empresa somos 3, a cargo de 2 ciudades y 2 activaciones simultáneas. A esto yo le llamo, el Desafío Sur.
Hoy estoy a cargo de activar Puerto Montt y Temuco, y aquí viene lo bueno. Ha sido una experiencia increíble, conociendo como siempre, a las personas correctas de primera, definitivamente tengo un don para eso.
Hoy puedo decir que conozco ambas ciudades, sus lugares emblemáticos, a su gente y logré cada pequeña meta a corto plazo que me he propuesto. Ahora a concretar.